A pesar de la prolongada recesión mundial y las duras exigencias de reducción de costos, se sigue esperando que el programa de seguridad de la información continúe protegiendo los datos, Sin embargo, los delitos informáticos no parecen estar sufriendo ninguna debacle económica dada la abundancia de nuevos mecanismos de fraude y estafa. Novedosas formas de agentes de software malicioso, caballos troyanos bancarios e inyecciones altamente letales de SQL encabezan la lista de éxitos de ataques insidiosos contra activos de información personal y empresarial. Las cifras crecientes de empleados y otros informantes internos enojados y desesperados representan más que nunca una de las mayores amenazas de fraude. Datos valiosos se están filtrando en todas direcciones, muchas veces de manera totalmente indetectable por las organizaciones víctimas hasta que ya es demasiado tarde. |